jueves, 22 de junio de 2017

Elogio de mi colección de DVD.-

Entre mis pertenencias más preciadas se encuentran mis películas. De hecho, hace un par de años atrás hubo un incendio forestal muy grande en la zona en la que vivo, se tardó aproximadamente un mes en controlarlo y desde la ventana de mi dormitorio se veían pequeños focos de incendio así que decidí llevar las cosas más valiosas a un lugar seguro. En la valija más grande que tenía puse una carpeta con documentación importante, algunos recuerdos familiares… y todos mis DVD (juro que es verdad, no pude pensar en nada más que me interesara salvar, si acaso lo perdía todo). Y si bien nunca lo expresé, el objeto de este blog es mi colección, sólo comento películas que tenga en mi biblioteca.-
Este año me propuse catalogar mi colección y aproveché la ocasión para reorganizar la biblioteca y hacer lugar a las nuevas adquisiciones. El orden sigue siendo el mismo que antes (básicamente: cine nacional, cine no hollywoodense, cine hollywoodense no clásico, cine clásico, musicales, Hitchcock, animación, series y documentales) pero aparecieron nuevas subsecciones, tales como Lubitsch, Capra, Lon Chaney, John Gilbert, Cary Grant y un espacio contiguo a los musicales para mi nuevo amor, la ópera. Mientras acomodaba cada DVD (uso la expresión en sentido amplio, ya me he modernizado y tengo algunos blu ray, pero son los menos) en su lugar, se me ocurrió pensar en lo que significa para todo amante del cine cada una de las películas que tiene en su biblioteca. Cada una está allí por una razón, uno no compra una película si no tiene la certeza (o al menos la expectativa) de que se convertirá en algo muy especial que le gustará revisitar de tanto en tanto. Y hay también una relación muy especial entre las películas y los discos que las contienen, cuando las ediciones son bonitas y han sido cuidadas.-
Así, comencé una pequeña lista mental que ahora trascribo. En mi biblioteca…
… está el primer DVD que compré en mi vida, Vertigo de Hitchcock.-
… hay películas que compré dos veces, sólo porque la segunda edición tenía contenidos especiales o mejores subtítulos, como High Noon de Fred Zinnemann.-
… hay películas que forman parte de mi infancia, como Amadeus de Milos Forman.-
… hay películas que compré porque venian con el empaque más lindo, como King Kong de Cooper y Schoedsack (¿verdad que es lindo?).-


... hay películas que compré aunque no tuvieran subtítulos en español y me perdiera la mitad de los diálogos, sólo porque tenía que verlas, como To Be or Not To Be de Lubitsch.-
… hay películas que compré pensando que serían interesantes y morirán en el fondo del estante sin ser vistas más que una vez, como Picnic de Joshua Logan.-
… hay películas que me hicieron adorar un género que antes despreciaba, como Singin’ in the Rain, de Gene Kelly y Stanley Donen.-
… hay películas que me hicieron repensar un género cuando ya lo adoraba, como Cabaret y All that Jazz de Bob Fosse.-
… hay películas que me hacen llorar siempre en la misma escena, aunque las haya visto mil veces, como Casablanca de Michael Curtiz.-
… hay películas que tiene todo el mundo, como The Godfather de Coppola.-
… hay películas que seguramente nadie vio, pero que mi familia cita a menudo, como Brighton Beach Memoirs de Gene Saks o The Impostors de Stanley Tucci.-
… hay películas que vi por televisión una vez, las recordé durante años y luego tuve la increíble suerte de conseguir en DVD, como Nichts als die Wahrheit de Roland Suso Richter.-
… hay películas que ninguna persona normal tendría en su biblioteca, como The Busher de Jerome Storm, una peli de 1919 sobre béisbol (deporte sobre el que lo ignoro todo), protagonizada por un olvidadísimo Charles Ray en la cual aparece (durante unos cinco minutos en total y sin merecer ningún primer plano) mi querido John Gilbert (agrego en mi defensa que no sabía que su participación en la película era tan mínima).-
… hay películas que me hacen feliz, como Harvey de Henry Koster.-
… hay películas que me parecen importantes, que me gusta tener en mi colección, pero que no puedo mirar muy seguido, como Schindler’s List de Spielberg.-
… hay películas adorablemente insignificantes que están allí porque creo que está bien ver cine sólo por entretenimiento, como While You Were Sleeping de Jon Turteltaub.-
… y hay también un espacio para aquellas que me encantaría tener, como Middle of the Night de Delbert Mann; y para aquellas que sé que nunca voy a tener (pero no pierdo las esperanzas, cada día se descubren cosas nuevas) como London after midnight, de Tod Browning.-
Y ustedes, ¿coleccionan películas, cómo organizan sus bibliotecas y qué tesoros guardan en ellas o esperan agregar en el futuro?